07 mayo 2008

Historia de las teorías de la comunicación

Al principio de este texto, los autores explican las nociones que fueron claves en el desarrollo del campo de la comunicación. Algo que me llamó la atención es la riqueza que se tiene al contar con diferentes disciplinas. A continuación describo estas nociones:
  • División del trabajo (fines s. XVIII): la comunicación permite organizar el trabajo en las industrias.
  • Sociología positivista (fines s. XIX): esta sociología parte de los trabajos en la biología hechas por Comte para poder categorizar los sistemas de comunicación.
  • Física social (fines s. XIX): esta surge debido al fenómeno de la aglutinación de la población en las ciudades[1] y los medios de difusión. Buscan de poner números para poder medir fenómenos sociales desequilibrantes como la mortalidad, incendios, criminalidad, etc.
  • Psicología de las masas (fines s. XIX): quienes formulan esta psicología[2] tienen una visión manipuladora de la sociedad basado en la exaltación de los sentimientos y la inhibición del pensamiento en masa[3]. Analizan los factores subjetivos de las interacciones sociales[4] para no tratar a los hechos sociales como cosas.
Al contar con estas nociones, los autores comienzan a explicar el trabajo realizado por la Escuela de Chicago entre 1900 y 1940, la cual se considera el centro de la construcción de una ciencia social sobre bases empíricas con un enfoque microsociológico (Mattelart & Mattelart, 1997: 23). El campo de observación que privilegian es la ciudad y estudian la problemática de la “ecología humana”, donde buscan de aplicar los principios de la ecología[5] a la sociedad humana. Para ellos, la comunidad se constituye por un nivel biótico, población organizada en un lugar cuyos miembros viven en una relación interdependiente donde todos se benefician, y el social o cultural, que es una superestructura cimentada sobre el nivel biótico donde se lleva a cambo el consenso y la comunicación, lo cual regula competencia y permite que compartan experiencias. A este nivel, la cultura son tanto costumbres y creencias como un cuerpo de dispositivos tecnológicos.

Para los académicos de la escuela de Chicago, los medios de comunicación precipitaban relaciones sociales superficiales y factores que no permiten ahondar en la experiencia individual.

Otro campo de estudio es la que analiza los medios masivos de comunicación[6]. Esto lo hacen desde diferentes puntos de vista:
  • La sociología funcionalista, que nace a principios del siglo XX con obras de Harold Laswell acerca de la política y la publicidad[7] y los proyectos de Paul Lazarsfeld para el estudio de audiencias[8], donde critica la concepción de la escuela de Chicago acerca de los medios de comunicación. Él ve el flujo de la comunicación como un proceso de dos etapas[9] donde lo que opinan algunos (los “líderes de opinión”) resulta decisiva.
  • American Cultural Studies, encabezado por C. Wright Mills quien denuncia que la sociología de los treintas solo examina problemas fragmentarios y vínculos causales aislados y a responder al dominio de los monopolios, el ejército y el Estado. Para él la sociología de ese tiempo era carente de imaginación[10].
El mundo de la cibernética tuvo mucha influencia en el campo de la comunicación en el período posterior a la segunda guerra mundial. Una de ellas fue la teoría de la información fundada por Claude Shannon[11], ingeniero de los Bell Laboratories, quien decía que la información está presente siempre que se transmite una señal de un sitio a otro y cuyos elementos que la componen es un emisor, una señal y un receptor (Gonick, 1985: 8). Al traer estas ideas al campo de la comunicación, agregaron algunos elementos para que quedaran éstos: fuente (quien crea el mensaje), codificador (traduce el mensaje en signos), un canal (medio de transmisión: cable telefónico, fibra óptica, aire, etc.), un descodificador (quien traduce los signos para obtener el mensaje) y el destino (el receptor del mensaje). La comunicación se concibe como información, gracias a las máquinas comunicativas tecnológicas que surgieron durante ese período. También gracias a esta tecnificación, se habla de la “sociedad de la información”, sociedad cimentada sobre el libre intercambio de información.

Pese a que la informática contribuyó al campo académico de la comunicación, integrantes del “colegio invisible”[12] se interesan en aspectos que no son considerados por los ingenieros cuyo interés principal es que datos binarios lleguen de un lugar a otro, como es la gestualidad y el espacio interpersonal.

La sociología funcionalista consideraba a los medios de comunicación como mecanismos de la regulación de la sociedad moderna y defendían la idea de que dichos medios servían para reproducir los valores del sistema social. Sin embargo muchas escuelas critican esta postura.

La escuela de Francfort, de orientación marxista, se exilió Estados Unidos durante la segunda guerra mundial[13] y fueron invitados por invitación de Paul Lazarsfeld para estudiar audiencias (radioescuchas). Lazarsfeld quería mezclar teoría europea y empirismo norteamericano, sin embargo, este intento fracasa debido a la incompatibilidad de metodologías.

Dicha escuela alemana[14] crea el concepto de la Industria Cultural donde, por medio de procesos de tipo industrial, se consigue una cultura de masas hecha en serie de objetos que llevan la huella de esta industria. Para estos alemanes, esto es casi el fin de la cultura ya que cae en una mercancía[15]. Sin embargo, al valorar el arte como fermento revolucionario, no se enfrentaron a otras problemáticas que trae la conjunción entre ciencia y tecnología.

Estas son aportaciones de otros académicos pertenecientes o influidos por esta escuela:
  • Walter Benjamín: para él es importante observar los detalles, fijarse a las manifestaciones de superficie, para poder reparar una totalidad perdida.
  • Herbert Marcuse intenta desenmascarar nuevas formas de la dominación política mediadas donde se manifiesta la irracionalidad de un modelo de organización que subyuga a las personas en
  • lugar de liberarlas. Para él, todo el potencial emancipador de la ciencia beneficia a la reproducción del sistema de dominación.
  • Jürgen Habermas ve que la persona tiende a transformarse en un consumidor con un comportamiento emocional y la comunicación pública se diluye en actitudes de recepción aislada.
Otra escuela que influenció el trabajo en el campo de la comunicación fue el estructuralismo, una escuela de lingüística (en especial semiótica) basados en trabajos de Ferdinand de Saussure quien ve a la lengua como una institución social mientras y a la palabra como un acto individual. Da vida a la semiología, la cual es una ciencia que estudia la vida de los signos en el seno de la vida social (Mattelart & Mattelart, 1997: 60).

En 1960, en Francia se crea un centro de estudios de las comunicaciones de masas, CECMAS, quien se dedicaría a analizar las relaciones entre la social global y las comunicaciones de masas. Algunos académicos fueron:
  • Roland Barthes estudia el estatus simbólico de los fenómenos culturales.
  • Georges Friedmann analiza el problema de la sociedad tecnificada, sus “fenómenos de masas”, audiencias, etc.
  • Edgar Morin ve la importancia de los medios de comunicación y los valores de esta nueva cultura y trae ideas y conceptos de la cibernética, teoría de los sistemas y ciencias de la cognición en sus trabajos.
Una tendencia importante del estructuralismo es releer los textos del marxismo. Louis Althusser estudia la ideología, relacionando con el concepto de hegemonía de Gramsci, donde los aparatos que aseguran y perpetúan el monopolio de la violencia simbólica (gracias a ellos actúa la dominación ideológica). Por su parte, Pierre Bourdieu hace un análisis de actitudes y prácticas culturales basadas en el habitus[16].

Otros modos de ejercicio de poder fueron estudiados por Michel Foucault quien distingue dos formas de control social: la disciplina-bloqueo basada en prohibiciones, muros, rupturas de comunicación, etc.; y la disciplina-mecanismo que son dispositivos a través de la interiorización realizada por el individuo por medio de su exposición conteste al ojo de control[17].

En Inglaterra durante los sesentas inició los Cultural Studies, una disciplina que combina economía política, comunicación, sociología, teoría literaria, teoría social, teoría de medios, antropología cultural y muchas otras disciplinas. Comenzaron estudiando situaciones relacionados a los pobres, donde F. R. Leavis dice que el desarrollo del capitalismo industrial tienen un efecto perjudicial en la cultura tradicional; Richard Hoggart analiza los cambios que trastornan el modo de vida y las prácticas de las clases obreras; Raymond Williams critica la separación entre cultura y sociedad, donde define la cultura como el proceso por medio del cual las significaciones se construyen social e históricamente y Stuart Hall analiza estudios de recepción, la función ideológica de los medios y la naturaleza de la ideología.

También en los sesentas surge el estudio de la economía política de la comunicación quien en sus inicios reflexionaría acerca del desequilibrio de los flujos de información y productos culturales entre países desarrollados y subdesarrollados. Del marxismo traen el concepto de economía-mundo para explicar este intercambio desigual, a mostrar que existe un imperialismo cultural donde la capa dominante moldea instituciones sociales para que promuevan sus valores y estructuras.

Desde 1975 la economía política de la comunicación ya no reflexiona sobre la “industria cultural”, sino de las “industrias culturales”[18] donde refutan la idea aceptada de la escuela de Francfort de que la producción de cualquier mercancía cultural responde a una misma lógica y, al buscar la manera en que se produce valor a partir del arte y la cultura, estudian la segmentación de las formas de rentabilidad. La televisión y otras innovaciones tecnológicas de la comunicación son claves en la “economía audiovisual”[19].

Las industrias culturales, principalmente por medio de la comunicación electrónica, han hecho que nuestras comunidades dejen de ser un sector industrial para convertirse en la sociedad global, una sociedad de la información. Marshall McLuhan, al analizar la “guerra televisual” de Vietnam, muestra como las audiencias dejan de ser espectadores pasivos para convertirse en participantes.

Ante la teoría estructural-funcionalista que ha dominado mucho tiempo el campo de la sociología, en los setentas se desarrollaron otras metodologías y unidades de análisis[20] para el estudio de la experiencia de la vida cotidiana.

Se introducen metodologías usados en la etnografía[21], etnometodologías, para acercarse al razonamiento práctico de sentido común en sistemas de acciones comunes y corrientes, a microprocedimientos. Analizar así a los fenómenos sociales es importante porque el hecho social no viene dado, sino que es el resultado de la actividad de los actores para dar sentido a su vida diaria (Mattelart & Mattelart, 1997: 91). Esto se refleja en el trabajo de Talcott Parsons y de la sociología objetivista la cual da cuenta que las acciones de las personas son consecuencia de la imposición de reglas sociales y de las disposiciones para actuar que crea.

Usando las etnometodologías, como el análisis de conversación[22], surge la corriente del pensamiento microsociológico llamada interaccionismo simbólico, la cual está relacionada con la antropología y la psicología social que basa la comprensión de la sociedad en la comunicación. Dicha corriente ha influido mucho en los estudios sobre los medios ya que destaca la naturaleza simbólica de la vida social, la cual consta de tres premisas:
  1. Las personas actúan sobre las cosas de acuerdo a las significaciones que tienen para ellos.
  2. La significación de estas cosas surge de la interacción que tiene un individuo con otros.
  3. Las significaciones son usadas con un proceso de interpretación efectuado por el agente en su relación con las cosas y son modificados durante este proceso.
De manera similar al estructuralismo, la etnometodología es influida por el discurso de los actores. Sin embargo, esta última está influida por la teoría de los actos de habla, la cual crítica a los filósofos que supusieron que la única importancia que tiene un enunciado es describir algún estado de cosas o enunciar algún hecho. El lenguaje también es “realizativo”, enfocado a la realización de algo. Ludwig Wittgenstein habla de los juegos de lenguajes donde pone de relieve que el lenguaje es descrito por el uso práctico que se hace de él y no de las estructuras formales. Jürgen Habermas analiza la acción e interacción como asociados a tramas de intercambios simbólicos y de contextos de lenguaje, en lugar de solo enfocarse a ver la manera en que producen efectos. Para él, la racionalidad no tiene relación con poseer un saber sino con la forma en que las personas, dotados de palabra y acción, adquieren y usan un saber. También propone que la sociología crítica debe estudiar las redes de interacción en una sociedad hecha de relaciones[23].

También se usa la etnografía para estudiar a las audiencias. Partiendo del trabajo que hizo Mikhail Bakhtin[24] desde 1929 donde mostró que el lenguaje está atrapado en redes de relaciones sociales porque solamente se pueden entender las palabras en el contexto práctico en que son emitidas. Roland Barthes lo dice de manera concreta: el sentido último de todo texto cultural es ser liberado por el lector (Ibíd. 98).

Los académicos de los Cultural Studies de Inglaterra muestran que el receptor juega un papel activo al construir el sentido de los mensajes y por esto destacan la importancia de la recepción. De hecho, en los setentas la sociología funcionalista se abre a los estudios etnográficos sobre audiencias porque estaban interesados en estudiar lo que hace la gente con los medios de comunicación y en los ochentas profundiza en la lectura negociada, donde ven que el sentido y los efectos nacen de la interacción de textos y funciones asumidas por las audiencias. Esto lleva a los estudiosos de la recepción a ver al individuo-consumidor libre para hacer sus elecciones ya que el poder del sentido está en sus manos.

Ya que la sociedad se define en términos de comunicación y ésta a su vez está en términos de red, la cual se compone de individuos conectados entre sí por flujos estructurados de comunicación, se volvió indispensable hacer un análisis de redes de comunicación o communication network analysis. Everett Rogers resalta la importancia de integrar en el marco de análisis la cuestión del contexto de la comunicación, aspectos étnicos del proceso comunicativo y de los métodos plurales. En la misma línea, Bruno Latour y Michel Callon conciben el modelo de la traducción o de la construcción socio-técnica donde proponen captar a la ciencia y a la técnica en acción para ver como son construidas y no tomarlas como si vienen dadas.

Las ciencias cognitivas también entran en el análisis de la comunicación, ya que ven al conocimiento como una actividad[25]. Dichas ciencias se formaron en los cuarentas en Estados Unidos con el movimiento cibernético y en los cincuentas trabajaban con la hipótesis según la cual la inteligencia se parece tanto a una computadora que la cognición puede ser definida como la computación de representaciones simbólicas[26].

El mundo ha cambiado mucho, gracias a los medios de comunicación, debido a las redes que unen territorios diferentes en un espacio-mundo sin importar las divisiones fronterizas. Esto llevó a la formación de empresas globales donde el mercado regula la economía mundial. Esta situación llevó a la realización de estudios de lógicas de desterritorialización en los setentas y después de unas décadas a estudios de reterritorialización, procesos de mediaciones y negociación. Otro efecto de la globalización es la creación de nuevas redes sociales debido a la multitud de formas de comunicación que no son controlados por los gobiernos.

Según la opinión de Jean-François Lyotard, las sociedades entran en la edad posindustrial y la cultura en la posmoderna. Aunque no todos los académicos están de acuerdo con la etapa en que se desarrolla o si es que tal edad existe, la posmodernidad se caracteriza por un contexto donde la legitimidad está inmersa en un contexto de las máquinas informativas.

Estos son algunas ideas de académicos que estudian esta nueva jerarquía del saber:
  • Pierre Lévy ve la llegada de una inteligencia colectiva gracias a las autopistas de información, lo cual traería la posibilidad de una democracia en tiempo real.
  • Félix Guattari ve la manera en que el nuevo entorno tecnológico obliga a considerar las dimensiones maquinarias en el problema de la subjetividad.
  • Jean Baudrillard cree que la comunicación es víctima de un exceso de comunicación que ha producido una implosión del sentido, pérdida de lo real y el reino de los simulacros.
Bibliografía
Gonick, L. (1985). Aprenda Divirtiéndose Computación (J. Blanco Correa, Trans.). México, D.F.: Harla.
Mattelart, A., & Mattelart, M. (1997). Historia de las teorías de la comunicación (A. López Ruiz & F. Egea, Trans.). Barcelona: Paidós. Postman, N. (1991). Divertirse Hasta Morir: El Discurso Público en la Era del "Show Business" (E. Odell, Trans.). Barcelona, España: Ediciones de la Tempestad. Reguillo, R. (2000). Anclajes y mediaciones del sentido [Electronic Version]. Investigación cualitativa en salud, dossier de la Revista de la Universidad de Guadalajara. Retrieved 17/Abr/07, from http://www.cge.udg.mx/revistaudg/rug17/4anclajes.html. Schiller, H. I. (1993). Cultura, S.A.: la apropiación corporativa de la expresión pública. Guadalajara, México: Universidad de Guadalajara.
Notas
1. Conocido como la “sociedad de masa”.
2. Scipio Sighele y Gustave Le Bon.
3. Esto fue muy criticado por Freud. De hecho, dice que “si el individuo aislado de la masa abandona su singularidad y se deja sugestionar por los demás, lo hace porque en él existe más la necesidad de estar de acuerdo con ellos que la de oponerse, y por tanto puede que después de todo lo haga ‘por el amor de ellos’”.
4. Simmel lo llama una “red de afiliaciones”. ¿Es la idea inicial desde donde Rossana Reguillo elabora los “anclajes histórico-culturales y electivos” (Reguillo, 2000)?
5. Ernest Haeckel, el biólogo creador del término ecología, la define como “la ciencia de las relaciones del organismo con el entorno abarcando todas las condiciones de existencia” (Mattelart & Mattelart, 1997: 24)
6. Conocido como Mass Communication Research.
7. Entre todas sus obras, destaco algunas de ellas: Propaganda Techniques in the World War (1927), Psychopathology and Politics (1930), World Politics and Personal Insecurity (1935), Propaganda and Promotional Activities (1935), Propaganda and Dictatorship (1936), Propaganda, Communication and Public Opinion (1946) y Propaganda and Communication in World History (1976), este último publicado con Daniel Lerner y Hans Speier.
8. El primero de sus obras fue The People’s Choice donde mide la influencia de los medios en electores en una población de Estados Unidos.
9. Por esto es llamado la teoría del two-step flow.
10. De hecho, Imaginación Sociológica es el título de una de sus obras publicada en 1959.
11. Dato curioso: Claude Shannon era un uniciclista aficionado y construyó un “ratón eléctrico” que podía programarse para recorrer laberintos (Gonick, 1985: 7).
12. Así se denominó a un grupo de estudiosos basados en Palo Alto, California.
13. Casi todos los integrantes de la escuela, aunque Walter Benjamin no quiso salir de Europa.
14. El concepto fue concebido por Max Horkheimer y Theodor Adorno.
15. La influencia de estas ideas se puede ver en autores un poco más modernos como Herbert Schiller quien critica a la industria cultural norteamericana (Schiller, 1993) o Niel Postman para quien la cultura audiovisual está acabando con la “verdadera” cultura traído por la imprenta (Postman, 1991).
16. El habitus puede ser entendido como los esquemas de obrar, pensar y sentir asociados a la posición social del actor.
17. Este tema lo elaboró en su libro Vigilar y castigar, aunque en Historia de la sexualidad expone la manera en que, al controlar el discurso sobre la sexualidad, se mantiene el poder.
18. El autor que comenzó a analizar el imperialismo cultural fue Hebert Schiller, quien ya mencioné en una referencia anterior.
19. Tanto así que Dallas Smythe dice que la televisión es un productor de audiencias vendibles a los publicistas (Mattelart & Mattelart, 1997: 85).
20. Y se regresa a metodologías empleadas con anterioridad que habían dejado de usar.
21. Este es un regreso a la metodología privilegiada de la escuela de Chicago a principios del siglo XX.
22. La cual es el lugar privilegiado de intercambios simbólicos.
23. Y este es un regreso a las redes de afiliaciones de Georg Simmel de principios de siglo.
24. Conocido también como “Bajtin” en algunas las traducciones al español.
25. Usan la definición circular de conocer como el acto de conocer.
26. Es aquí donde entra la inteligencia artificial, quien considera la organización como un sistema abierto que interactúa con el entorno por medio de entrada (inputs) y salida (outputs) de datos.

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